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LA NUEVA BANDERA QUE PRESIDIRÁ ÉSTE BLOG

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Si se pusiera al frente del desierto del Sahara a un gobierno socialista, al cabo de pocos años tendría que importar arena. Además del papel higiénico, claro.

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martes, 21 de diciembre de 2010

EL REGIMEN SE TAMBALEA Y LO PEOR, ESTÁ AÚN POR VENIR.....

El país arruinado (con una deuda autonómica de 108.000 millones de euros, el 10% del PIB y una deuda soberana de 600.000 millones, rayana ya en el 60% de la riqueza nacional); en estado de alarma preventiva para que los tour operadores foráneos no se nos enfaden; con los centros y las torres de control aéreo bajo mando militar (algo que ni Franco se atrevió a hacer); con más de cuatro millones y medio de parados, seiscientos mil de ellos sin recibir ya ningún tipo de prestación; con diez millones de pobres de solemnidad, de los cuales un millón y medio no reciben un solo euro en sus misérrimas cuentas; con dos millones largos de niños insuficientemente alimentados e inadecuadamente educados; con la inflación repuntando de nuevo en medio de la crisis; con la inmensa mayoría de los ciudadanos hasta la coronilla y muchos de ellos ya sin casa y sin poder comer; con Caritas (el antiguo Auxilio Social del franquismo) teniendo que multiplicar a diario los panes y los peces para que puedan subsistir un millón de indigentes; con los sindicatos de nuevo en la calle y blandiendo el hacha de guerra (esta vez sí) contra el golpe de mano de Zapatero retrasando la edad de jubilación a los 67 años; con los alemanes y los franceses llamándonos un día sí y otro también pedigüeños y despilfarradores; con el rey que nos donó caritativamente a los españoles el dictador Franco, Juan Carlos el Primero, viejo, enfermo y con su agenda oliendo solo ya a marisco del bueno y a Vega Sicilia; con todos los altos jerifaltes de este país (monarca, presidente del Gobierno, ministro de Fomento, presidenta de la Comunidad de Madrid… etc., etc.) celebrando con risitas y estúpidos discursos la llegada del tren de alta velocidad a Valencia, que nos ha costado a los españoles 12.000 millones de euros cuando estamos sin un euro y a punto de que nos tengan que rescatar financieramente el resto de países europeos dirigidos, eso sí, por políticos bastante menos descerebrados que los nuestros (¿es que no teníamos bastante con nuestros famosos trenes TALGO que circulaban con total seguridad a más de 200 kilómetros por hora?); con el “príncipe vaguete” que tiene que heredar la finca española denominada “Jefatura del Estado” cuando su señor padre fallezca, solazándose también en el AVE (¡qué perra la de estos desocupados regios con el nuevo y caro juguetito ferroviario español de la alta velocidad!) acompañado de su espigada princesita (del pueblo) y presentando, en sus ratos libres, diccionarios de la Real Academia Española de la Lengua.

Con el presidente del Gobierno, aquél sonriente ZP de los días de gloria y ahora sonado, estresado, ojeroso y a punto del infarto cerebral o miocárdico, perdiendo el culo un día sí y otro también hacia Bruselas para enseñarle la libreta de los deberes a la fracasada Merkel; con el hombre del pequeño pero matón martillo parlamentario, el inefable señor Bono, tontorrón él, autoritario él, piropeando al valido Rubalcaba más allá de la línea roja de la vergüenza ajena (¿estaría cocido este hombre?) e ironizando con la hipotética sucesión de su amado jefe; con el ministro de Fomento, mister White, jugando de nuevo al ajedrez con los controladores (después de los severos encontronazos pasados) a ver si esta vez consigue comerles definitivamente las torres; con el jefe de la Oposición (el divino Rajoy) viéndolas venir, esperando sentado a que pase por la calle Génova el cadáver de su enemigo, mientras, sobre un plano robado, se afana en distribuir equitativamente las habitaciones de La Moncloa entre los componentes de su casta y tradicional familia no sea que la cosa se adelante y le pille el toro; y, por último, (aunque hay más) los políticos “chupa presupuestos” vascos y canarios (apoyados esta vez por los verdugos de Montilla) ejerciendo en el Congreso de alfombras humanas y pícaras muletas de un Ejecutivo acabado, pero que suelta la mosca religiosamente…

Esto se acaba, amigos. Este país está en almoneda y a punto de dejarse caer por el precipicio. El último que apague la luz, cierre el gas y meta el coche en el garaje. El espejismo de la España democrática, rica, europea, avanzada, desarrollada, capaz de ejecutar una modélica transición a la democracia que asombró al mundo… se desdibuja más cada día que pasa, se esfuma, se pierde, desaparece al mismo ritmo que se abre camino la cruda realidad: La crisis, el paro, la corrupción, el despilfarro, la ineptitud de nuestros políticos, la elefantiasis y la voracidad de las Autonomías… han conseguido por fin arruinar al Estado y poner a este país al borde del desastre. Y lo peor está aún por venir. Si las cosas siguen así, y lo más probable es que empeoren ostensiblemente después de los últimos varapalos de las agencias de calificación internacionales, del disparo de la deuda autonómica y, sobre todo, después de que ZP haya traspasado irresponsablemente en Bruselas la línea roja de la confrontación social con su órdago 67, en los próximos meses (en todo caso durante el primer semestre del 2011) España, con toda seguridad, va a tener que afrontar una situación de excepcionalidad extrema en el campo social; esta vez de verdad, con millones de personas desesperadas en las calles de todas las ciudades del país y con huelgas generales y salvajes continuadas en el tiempo y en el espacio. Nada que ver con la huelga general pactada de septiembre de este año ni con el paripé de alarma/militarización que se sacó de la manga el valido Rubalcaba el 3 de diciembre para demonizar y cargarse a los controladores.

En este desolador escenario que muy pronto vamos a tener ante nuestros ojos los españoles (los recientes de Grecia, Francia e Italia pueden resultar un juego de niños comparados con el que, históricamente, le gusta gestionar al celtíbero común cuando está empobrecido y, además, piensa que sus gobernantes le toman el pelo) no le va a quedar otra opción a Zapatero, con el país en ruina total, acosado en el exterior y contestado y odiado en el interior que, esta vez en serio pues la situación será sin duda de auténtica excepcionalidad, escalar algunos metros más por la empinada cuesta de nuestra sacrosanta Constitución y, dada la experiencia que ya tiene en regalarnos alarma tras alarma a los ciudadanos de este país, decretar el estado de excepción o el de sitio. El que más le convenga para sanear los supremos intereses nacionales y el más idóneo u operativo para solventar la aguda crisis y contrarrestar los acontecimientos que, si Dios no lo remedia, va a vivir España en el preocupante año 2011 que comienza. Ello dependerá, en todo caso, de las circunstancias del momento pero que nadie en su sano juicio piense en estos momentos que del monumental pantano político/económico/social en el que estamos metidos los españoles hasta el tuétano, vayamos a salir impolutos, sanos, recién afeitados, perfumados, guapos… cumpliendo exclusivamente con las recetitas que hace unos meses le metieron en el bolsillo de la chaqueta a nuestro amado e incompetente líder ZP los jerarcas europeos y mundiales (y que él ha cargado, con más cara que espalda, en las magras cuentas de funcionarios, autónomos y pensionistas); ni, tampoco, con las que estos últimos días le vienen susurrando al oído tanto la frustrada y perversa Merkel como su amigo del alma, el inquieto inquilino de El Elíseo. De las que, por otra parte, le volverá a examinar la “alemana de hierro” el próximo día 3 de febrero.

Pero me temo que aunque el cansino y ojeroso ZP actúe con la contundencia que en las últimas semanas parece haber aprendido de Europa, todo será en vano porque los remedios a la tremenda crisis que padece este país (económica, financiera, social…) no pueden llegar exclusivamente por los caminos puramente economicistas, seguramente necesarios, que le vienen marcando los líderes europeos. El gran problema de España, del cual nacen todos los demás (corrupción, despilfarro, déficit, elefantiasis administrativa, descrédito internacional…) es sin duda su modelo de Estado (el pomposamente denominado de las Autonomías, una especie de Estado federal sui generis con todos los defectos de este sistema político descentralizador y ninguna de sus ventajas) consagrado e impuesto a la ciudadanía por una Constitución elaborada en una situación excepcional de pánico social y político y bajo la vigilancia del poder fáctico del momento: los militares franquistas. Este demencial sistema parecía que había funcionado más o menos bien todos estos años empujado por los vientos políticos favorables de la UE y los dineros de alemanes y franceses pero la corrupción generalizada, los espantosos déficits democráticos que ha presentado desde siempre y, sobre todo, el despilfarro central, autonómico y municipal han acabado agotándolo, arruinándolo, endeudándolo, desprestigiándolo internacionalmente… hasta el punto de que, atacado también financieramente desde el exterior con una saña increíble, está a punto de resultar absolutamente inviable en el medio plazo. Todo esto gracias, desde luego, a la presencia de un potente y muy profundo catalizador: la monstruosa crisis financiera y económica que padecemos desde hace ya más de tres años. 

Así estamos amigos, a punto de comenzar el, a todas luces, “annus horribilis” español de 2011. Pero antes de terminar estas líneas, abandonándome con ello a la vacuidad propia de estas fechas, querría enviarle un mensaje de advertencia, y también de preocupación ¿por qué no?, al líder del PP, el eterno aspirante a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy. Mire, señor Rajoy, baje cuanto antes de la nube en la que se encuentra soñando con los angelitos de La Moncloa y aterrice en la cruda realidad de este país, lejos de encuestas triunfalistas y zarandajas periodísticas. Este país (y esto usted lo sabe pues lo ha dicho) se hunde, el Régimen de la Transición, el de la Constitución del 78 está en sus horas más bajas, ha cumplido su ciclo vital, ningún Régimen personalista (y éste, como el mismo franquista del que fue heredero, lo es) sobrevive a su fundador y los 35 años de juancarlismo (que quizá pudo tener su razón de ser histórica y cumplir razonablemente su función de abrir camino tras una odiosa dictadura) tocan a su fin; al mismo tiempo que la vida (activa, no tiene por qué irse precipitadamente al pudridero de El Escorial) de su titular. 

Usted, señor Rajoy, no digo que no, puede estar llamado a recoger, en el corto plazo las ruinas, los despojos, los sinsabores, las frustraciones, la ruina económica y moral de una sociedad empobrecida y harta de sus políticos y hasta de su propia estructura como país. Pero no se confíe demasiado, no haga mucho caso a los que ya le vitorean en silencio como el caballo ganador de marzo de 2012. Porque, a lo peor, el Gobierno, este Gobierno, el Ejecutivo del señor Zapatero, el propio ZP, no es que no adelante las elecciones generales previstas para esa fecha como usted y su partido le piden machaconamente desde hace meses. No, no, es que puede verse tentado, inmerso como está en la vorágine del poder absoluto y militarizable, a posponerlas sine die. A retrasarlas todo lo que le dé la gana y convenga a sus intereses. Razones puede esgrimir las que quiera, a montones: Crisis, Europa, inestabilidad social, posibles desórdenes, conflictividad laboral, de cualquier otro tipo, necesidad de no abandonar el barco en medio de la tormenta… ¿Y como podría hacerlo? ¿Sería legal? Elemental, señor Rajoy. ¿Ha oído usted hablar de los estados de alarma, excepción y sitio que contempla nuestra Constitución? ¿Se pueden convocar elecciones mientras esté en vigor cualquiera de ellos? ¿Verdad que no? Pues elija uno de los tres, tal vez acierte con el que puede tener ya in mente el sibilino ZP. O su maquiavélico vicepresidente, el todopoderoso Rubalcaba.

Fdo: Amadeo Martínez Inglés
Coronel. Escritor. Historiador.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante el texto, pienso también que las autonomías. Se han creado “una casta de políticos autonómicos que no tienen ninguna responsabilidad, porque pueden gastar sin subir impuestos” y aunque la Constitución dice que el Estado controlará el gasto autonómico, nunca controla, nadie audita el gasto de las autonomías “porque no hay ningún líder ni partido político que esté dispuesto a ejercer este control. Para resolver ese problema, que es el cáncer de la política española, se tendría que hacer una reforma constitucional”, nada de seguir con la "alerta nacional" que se han sacado para evitar así elecciones anticipadas cual "DICTADORES" anti-democráticos, que no se dejen embaucar por los socialistos,nacionalistos, en seguir estando en "ALERTA" para seguir gobernando, porque sería como tomar a la fuerza al Estado español y estar por siempre en "Estado de sitio", vamos, peor que en Cuba, Venezulela Marruecos etc...¿Se quejaban de Franco y ahora se pasan a la democracia tan deseada por todos los españoles por el arco del triunfo ZP-ETA y compañía?.

La verdad, no nos queda espacio más que para una tercera causa, según Alberto Recarte, del desmoronamiento nacional: El Rey. “En la Constitución se dice que el Rey además de ser el jefe de los ejércitos, debe arbitrar y moderar el funcionamiento de las instituciones”, pero “pensó que lo más importante que tenía que hacer era consolidar la Corona para demostrar a los socialistas que podían gobernar con él, puso demasiado énfasis en la corona y demasiado poco a las competencias de la jefatura del Estado” Esta renuncia ha provocado que “el jefe del Estado sea el jefe de Gobierno en un sistema de partidos que se ha convertido en una oligarquía, lo que hace que la monarquía no funcione” y los socialistos, nacionalistos e independentistas se hayan salido con la suya, romper con todo si el pueblo español no les paramos los pies en su "OLIGARQUÍA-DICTATORIAL" particular.

OLIGARQUÍA, solialisto, nacionalisto e independentista=" Gobierno de pocos.

Forma de gobierno en la cual el poder supremo es ejercido por un reducido grupo de personas que pertenecen a una misma clase social e ideológica.

Conjunto de algunos poderosos negociantes que se aúnan para que todos los negocios dependan de su arbitrio etc..."

Con esta "OLIGARQUÍA", ya se empieza a entender el por qué los españoles sufrimos las consecuencias de la crisis y la tan apropiada (ALERTA NACIONAL) que no les afecten a ellos mientras no declaran nada de lo que cobran en la -Hacienda Pública-, y menos lo que nos roban de las arcas públicas, decían que Hacienda somos todos a declarar, pero ellos no se aplican el cuento ni las leyes establecidas para todos.

Joaquín Medina, grancanario

Anónimo dijo...

Llegados a éste punto sin retorno es, si el fracasado Zapatero se empeña en mantenerse en el poder, a pesar del daño que causa a España con su simple presencia en la Moncloa, el rechazo actual se transformará en odio y el pueblo, cuando adquiera conciencia de su postración y del daño causado por su presidente, le exigirá que pague por su torpeza, ineptitud, dañina terquedad y mal gobierno.

Castigar de algún modo a Zapatero por su empecinamiento en seguir dañando al país será como una catarsis colectiva que España necesitará para emprender su camino hacia el futuro que necesita y anhela, marcado por la urgencia de la regeneración política y ética y por el resurgimiento de la confianza y la economía. El castigo a Zapatero and company y a todo lo que él representa de mala política, abuso de poder y comportamientos anti democráticos y antiespañol, será el ineludible punto de partida para la profunda regeneración que la destrozada España necesita.

Juan Ramón Artiles

Anónimo dijo...

España se hunde, pero quien le empuja hacia el precipicio no es la crisis económica, sino sus políticos y sindicalistas, toda una plaga para un país que hoy está de rodillas y acosado por aquellos que deberían defenderlo. En Islandia van a juzgar a un ex primer ministro por no haber gestionado como debiera los recursos del país. Si en España hiciéramos lo mismo, no habría cárceles para encerrar a tanto político dañino.

España se hunde, pero su ruina no es producto de la crisis económica que asola al mundo, sino de sus muchos y poderosos enemigos internos, entre los que destacan tres de especial ferocidad y capacidad destructiva: los partidos políticos, especialmente los nacionalistas, los sindicatos mayoritarios y el propio presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la pieza con mayor poder de la peor de las plagas antiespañolas: la "casta" política en general.

Nadie ha hecho más daño a España que Zapatero. Su negativa a reconocer la existencia de la crisis, su negativa a emprender las reformas que han salvado a otras economías, su miedo a equivocarse y sus decisiones erróneas e inútiles han convertido a España en el país más azotado por la crisis entre las economías prósperas del planeta.

Pero su responsabilidad llega más lejos por haber puesto en crisis también otros ámbitos vitales de la nación española, como son el tejido productivo español, que ha perdido cientos de miles de empresas, comercios, talleres y núcleos productivos autónomos; la sociedad civil, tan ocupada por el sector público e intervenida por el gobierno que se encuentra en estado de coma; la confianza ciudadana en el poder político, destruida por un Zapatero que ha utilizado la mentira y el engaño como punta de lanza de su gobierno; el aparato del Estado, que ha crecido tanto que hoy es insostenible y que, en estos tiempos de crisis, con sus miles de instituciones y empresas públicas y sus cientos de miles de enchufados y colocados innecesarios por el clientelismo, el amiguismo y el nepotismo, pesa sobre el futuro de España como una insoportable losa de plomo.

Los sindicatos mayoritarios y los partidos políticos en general, sobre todo los nacionalistas, han sido los cómplices que Zapatero necesitaba para que su tarea de destrucción de la España diseñada en la Transición quedara completada hasta límites insospechados.

Al abrir las puertas del Estado a los sindicatos mayoritarios, convirtiéndolos en cómplices activos del gobierno, Zapatero no sólo ha comprado al sindicalismo español, sino que también lo ha castrado y privado de futuro. Atiburrados de poder, dinero y privilegios, las élites sindicales del presente han condenado a muerte a los dos sindicatos mayoritarios, Comisiones Obreras y UGT, incapaces de reponerse de la vergüenza de no haber sido capaces de representar a los millones de obreros y empleados que en España han perdido su puesto de trabajo.

El sometimiento esclavo de los sindicatos al gobierno de Zapatero ha constituido el certificado de defunción del sindicalismo tradicional español, cuya imponente traición de clase le ha cerrado las puertas del futuro, de ahí que no tendrían que apoyar la ALERTA más tiempo del estipulado en España, porque estaríamos sometidos a sus directrices dictatoriales sin remisión, se espera que los buenos políticos, no apoyen en conciencia al desgobierno socialista, nacionalista, independentista.

Francisco Rubiales

aspirante dijo...

El gran problema de España, del cual nacen todos los demás (corrupción, despilfarro, déficit, elefantiasis administrativa, descrédito internacional…) es sin duda su modelo de Estado (el pomposamente denominado de las Autonomías, una especie de Estado federal sui generis con todos los defectos de este sistema político descentralizador y ninguna de sus ventajas) consagrado e impuesto a la ciudadanía por una Constitución elaborada en una situación excepcional de pánico social y político

Carlos Fernández Ocón dijo...

Estimados señores, pónganse ustedes al frente de todo de una puta vez. Ya habrá tiempo de reintentarlo otra vez con la experiencia adquirida estas décadas.

DORAMAS dijo...

Joaquin, la piel de toro es muy pequeña para estar tan dividida. Cuando Franco, decían que chupaban 100.000, pero es que ahora chupan 1 millón y por supuesto, no dan un paño al agua, si no recogen el impuesto revolucionario.
El rey, se creyó la milonga de Felipe Gonzalez y ahora no podrá dar marcha atrás.
En la única que creo, actualmente, aunque te parezca extraño, es el la Letizia, que ya se le ve maneras de que nadie le va a quitar la Corona a su hija y espero que bajo esa situación, podamos escapar de la destrucción total.

DORAMAS dijo...

Juan Ramón, aquí en poco tiempo terminaremos como Grecia o peor, la putada es que los españoles tienen mas sangre y eso podría acabar como el 36, que no me importaría nada, se despeja el bosque y vuelta a empezar.

DORAMAS dijo...

Francisco Rubiales, tu comentario me recuerda una frase de Churchill, era algo así como:
NUNCA TANTOS, LE DEBIERON TANTO, A TAN POCOS, podríamos trasladarla a la España actual, como: NUNCA TANTOS, ODIARON TANTO, A TAN POCOS.

DORAMAS dijo...

Aspirante, cuando un ordenador no funciona, a veces hay que desenchufarlo y volverlo a encender, Y FUNCIONA.
Probablemente sea eso lo que hay que hacer. Aunque a nuestras espaldas queden muchas personas, que no son culpables de nada, lo que se diría, "daños colaterales".

DORAMAS dijo...

Carlos, MEJOR NO LO HAS PODIDO DECIR, la pena es que la milicia está politizada y los que no son adictos a este nuevo régimen socialista, pues no ascienden.
Otra cosa es lo de Portugal con la Revolución de los Claveles, eso ya es otra cosa, pero igualmente imposible en esta piel de toro actual, esta podrida y huele a mucho humo pestilente.

Harimagüada dijo...

Hola, pues yo creo que especialmente grave y perverso ha sido el espectáculo ofrecido al unísono por el PSOE y los partidos nacionalistas españoles, incluyendo a los separatistas que tienen por bandera el odio y la venganza a España y los españoles...Al pactar con ellos para ejercer el poder y al comprar con dinero público sus votos en el Congreso, Zapa-tonto-secesionista no sólo se ha pervertido él, sino que ha contaminado de manera grave y casi irreversible a su propio partido, a los partidos "socios" y a la misma democracia española, frente a la que el ciudadano demócrata y responsable ha aprendido a sentir asco y a rechazar la misma democracia que están dejando, como se ha dicho, en una oligarquía de dictadores fratricidas.

Zapatero ha demostrado hasta el cansancio que es capaz de sellar pactos "contra natura" con partidos políticos de ideología contraria, algunos de ellos claros enemigos del Estado. Al hacerlo una y otra vez, sin otro motivo y fin que el control del poder, ha envilecido la democracia hasta extremos nauseabundos. Cuando ha comprado con dinero público los votos que necesitaba en el Congreso para aprobar sus leyes, no ha cometido ilegalidad alguna porque la deficiente democracia española permite esos desmanes, pero ha traspasado todas las líneas rojas de la decencia y ha desprestigiado al sistema y a la casta política española hasta más allá de la prudencia, quizás de manera irreversible, perdiendo la confianza de todo ciudadano español que conserve conciencia y sentido de la democracia.

Y tengo que decir aunque me duela mucho porque soy de izquierdas y tenía esperanzas puestas en un partido que representara lo contrario de Zapa-tonto-secesionista, que es cierto que la oposición del Partido Popular no ha participado en esos terribles aquelarres anti democráticos del Desgobierno de Zapa-tonto-secesionista, pero no es menos cierto que ha sido incapaz de mantener encendida la llama de la decencia en estos tiempos difíciles. Acobardada, con miedo a equivocarse, soñando con heredar el poder no por méritos propios sino por los errores y el desgaste de los socialistos, nacionalistos, independentistas...La derecha española ha sido incapaz de mantenerse al margen de alguna presunta-corrupción, no ha sabido ilusionar a los españoles con propuestas y programas de regeneración ni de representar una esperanza o una alternativa de altura ante el drama demoledor de Zapa-tonto-secesionista y si tienen un cambio de verdad, es hora que lo desempolven de una buena vez para que no muera la poca esperanza que queda de las miserias del desgobierno de España.

La situación es tan triste para los demócratas españoles que se sienten más atraídos por demostrar ante las urnas su profundo rechazo a "la casta" política en general y a la dictadura de partidos reinante, mediante el voto en blanco, el voto nulo o la abstención... Los que, aterrorizados ante lo que Zapa-tonto-secesionista representa, terminen votando al PP como única solución ante un panorama, muy escabroso y pasado de rosca, habrá que hacerlo con todas sus consecuencias en la sucia partitocracia-oligárquico-dictatorial-secesionista-socialista-nacionalista-independentista-anti-española, para recobrar algo de lo perdido, para no seguir perdiendo las ilusiones Constitucionales.

Saludos cordiales

Harimagüada

DORAMAS dijo...

Hari, ¿y que te puedo decir yo?. Esto está así, debido a que nos lo merecemos, pues un día ya lejano, quisimos devolver la libertad a España, pero la libertad fue secuestrada, de nuevo, por los mismos de siempre. Tu sabes como lo arreglaría yo, pero te cabrearas.
No hay otra solución, pero faltan muchos ....., y los que quedan, ya están pasados o caducos.
Ahora bien, si nos juntamos los caducos, por lo menos con el olor les obligábamos a retirarse de España y ya tendríamos una batalla ganada.
La pena que tengo, es que las criaturas de hoy en día, cuando tengan quince o veinte años, lo tendrán peor que nosotros hoy.
Pues eso, como a ti no te gusta: JHONNY, COGIÓ SU FUSIL.